Investigamos porque queremos seguir aquí

24 junio 2026

Tres proyectos de investigación que están redefiniendo cómo cultivamos, elaboramos y cuidamos la tierra en Ochoa.

En Bodegas Ochoa llevamos décadas elaborando vino con el mismo objetivo: que cada botella cuente algo verdadero sobre la tierra de Navarra. Pero detrás del vino que llega a tu copa hay preguntas que nunca dejamos de hacernos. ¿Cómo replantamos el viñedo para que resista décadas más de cambio climático? ¿Existe una alternativa natural a los clarificantes que hoy perdemos junto a millones de litros de vino en todo el mundo? ¿Pueden las abejas de nuestras colmenas avisarnos de una enfermedad antes de que llegue a afectar la uva? Estos tres proyectos son nuestra forma de responder.

PROYECTO REPLANTVID

Replantación de viñedo con tratamientos regenerativos del suelo

Cada vez que arrancamos una cepa vieja y plantamos una nueva tenemos delante décadas de decisiones comprimidas en un solo momento. El tratamiento que apliquemos al suelo antes de plantar puede marcar la diferencia en la salud de la vid durante toda su vida productiva. REPLANTVID nació precisamente para no tomar esa decisión a ciegas.

«Queremos datos propios sobre qué funciona en nuestros suelos de Traibuenas, no depender de recomendaciones genéricas del sector.»

En colaboración con Viticultura Viva y la Universidad Pública de Navarra (UPNA), hemos establecido parcelas de ensayo con siete tratamientos de suelo distintos —desde bioestimulantes a enmiendas orgánicas— para comparar cómo prende y crece la viña en cada caso. La UPNA analiza la actividad microbiana y las micorrizas del suelo; nosotros ejecutamos el trabajo de campo y leemos los resultados agronómicos.

Los primeros datos de supervivencia llegarán en el verano de 2026. Los resultados definitivos, tras dos temporadas completas, en 2027.

PROYECTO ZEOVIN

Zeolitas naturales como alternativa sostenible a la bentonita

Cada año se pierden en el mundo más de mil millones de dólares en vino blanco por culpa de la bentonita, el clarificante más utilizado en bodegas de todo el planeta. La bentonita funciona: precipita proteínas, elimina metales y deja el vino estable. Pero arrastra consigo entre un 5 y un 10% del volumen de vino, junto a compuestos aromáticos que no deberían perderse. Y el residuo resultante es de difícil gestión

«Las zeolitas podían resolver todo eso y encajan perfectamente con nuestra filosofía de bodega sostenible.»

ZEOVIN, financiado por el CDTI e iniciado en junio de 2026, investiga el uso de zeolitas —minerales naturales con estructura porosa— como sustituto de la bentonita. La idea tiene además una vuelta de tuerca elegante: la zeolita que se «carga» con el cobre y el hierro del vino no se desecha, sino que se aplica como enmienda en el viñedo, devolviendo esos nutrientes al suelo de forma controlada. Un ciclo completamente circular.

En Bodegas Ochoa elaboramos el vino blanco experimental, ejecutamos los ensayos de campo con parcelas piloto y aportamos tres vendimias de datos reales —2026, 2027 y 2028— para validar el sistema antes de escalarlo. AIN lidera el análisis técnico.

PROYECTO GO APIS

Las abejas de Traibuenas como sensores naturales del viñedo

Las abejas de nuestras colmenas en La Cañada de Traibuenas recorren cada día hasta diez kilómetros cuadrados de territorio. En ese vuelo, recogen esporas, polen, partículas y microorganismos del entorno. GO APIS parte de una pregunta fascinante: ¿y si analizáramos lo que traen a la colmena para saber, semanas antes, qué enfermedades fúngicas se están gestando en el viñedo?

«Es ciencia de precisión usando uno de los mejores sensores que ha creado la naturaleza.»

El proyecto reúne a la Universidad de Navarra (BIOMA), la empresa de algoritmos Monet, BeeHappy Apicultura y dos bodegas más de otras comunidades autónomas. Juntos construimos un sistema de alerta temprana de mildiu y botritis, y un modelo de estimación de vendimia basado en el recuento de polen que las abejas depositan en la colmena.